El diámetro es una referencia visible, pero no basta para comparar cables de acero destinados a trabajar con carga. La construcción, el material, el alma y la terminación pueden hacer que dos cables de igual medida tengan capacidades diferentes.
La carga de trabajo se comprueba en la especificación completa
La elección debe partir de la carga y de las condiciones de servicio. Diámetro, número de cordones y alambres, construcción y tipo de terminación influyen en el comportamiento. La carga de rotura no debe confundirse con la carga habitual de uso; para una aplicación con carga conviene utilizar la capacidad indicada para el cable y el conjunto montado.
Galvanizado e inoxidable responden a ambientes distintos
El inoxidable puede resultar preferible cuando la resistencia a la corrosión es prioritaria. El galvanizado puede ser adecuado en otros entornos y ofrecer una alternativa más económica. La decisión también depende de la flexibilidad requerida y de los terminales disponibles, por lo que el acabado exterior no debería ser el único criterio.
Terminales y poleas condicionan la capacidad del conjunto
Guardacabos, prensacables, casquillos u otros terminales necesitan medidas y montaje concretos. El diámetro de las poleas y los radios de curvatura también forman parte del sistema. Una terminación mal dimensionada puede convertirse en el punto débil aunque el cable tenga capacidad suficiente.







