Elige la abertura según lo que quieras contener o impedir que pase y el grosor según la rigidez y resistencia necesarias. Para exterior también importa la protección frente a corrosión. El resultado depende además de postes, separación, tensado y fijaciones; una malla resistente pierde eficacia si el soporte es insuficiente.
Elegir la malla según el uso y la abertura
La malla soldada mantiene una geometría más rígida y suele resultar sencilla para cerramientos rectos, jaulas o protección de zonas. Las soluciones flexibles se adaptan mejor a ciertos recorridos y sistemas de tensado. La elección depende del uso, el terreno, la altura, la abertura y el sistema de postes, no solo del precio por metro.
Postes, esquinas y tensado del cerramiento
Los postes sostienen la tensión y las cargas de la cerca. Si se separan demasiado, la malla puede combarse o transmitir esfuerzos excesivos en esquinas y extremos. Sigue la separación prevista para el tipo de malla y terreno, refuerza cambios de dirección y puntos de tensión y adapta los anclajes al suelo disponible.
Calcular metros y altura útil
Mide el perímetro de cada tramo y descuenta puertas u otros huecos. Después añade el margen necesario para uniones, solapes y recortes. Comprueba la longitud real de cada rollo y su altura útil: dos productos con el mismo aspecto pueden cubrir superficies muy distintas.







