Un intercambiador separa dos circuitos, pero ambos condicionan su selección. Antes de comprar hay que saber qué fluidos circularán por cada lado, qué temperaturas y presiones habrá y qué conexiones necesita la instalación.
La compatibilidad química se comprueba en los materiales mojados
Agua, glicol, aceite o refrigerantes pueden exigir materiales y juntas diferentes. El fabricante debe indicar con qué medios es compatible el modelo. También hay que revisar el número de circuitos, la norma y diámetro de las conexiones y el sentido de flujo recomendado.
La superficie externa no equivale a capacidad térmica
La transferencia depende del diseño interno, superficie efectiva, caudales, temperaturas de entrada y salida y propiedades de los fluidos. Para dimensionar hace falta una tabla de rendimiento o datos de trabajo; dos equipos de tamaño parecido pueden ofrecer resultados muy distintos.
Cada lado puede tener límites de presión y temperatura diferentes. Esos valores deben respetarse con margen frente a picos previsibles. Un intercambiador apto por temperatura puede seguir siendo inadecuado si la presión de uno de los circuitos supera su límite.







