Una eslinga de cadena debe elegirse y revisarse como un conjunto. No basta con identificar el diámetro de la cadena: ganchos, uniones, número de ramales, longitud y configuración de izado determinan la capacidad disponible en la maniobra real.
El ángulo y el número de ramales cambian la capacidad
La carga de trabajo debe comprobarse para la configuración utilizada. La capacidad puede variar con el número de ramales y el ángulo entre ellos, por lo que la tabla correspondiente a la eslinga real es más útil que una cifra aislada. La longitud también debe permitir alcanzar los puntos de izado sin obligar a trabajar con ángulos desfavorables.
Grado y diámetro no describen por sí solos el conjunto
Una identificación como G80 corresponde a un grado de cadena con propiedades mecánicas definidas, pero la capacidad final depende además del diámetro, los ganchos y las uniones. Una medida como 8 mm describe el diámetro de la cadena; una longitud como 180 cm describe el alcance de los ramales, no una capacidad de carga.
La inspección debe incluir cada componente
Antes de utilizarla conviene revisar cadena, eslabones, ganchos, pestillos, ajustadores y placa de identificación. Deformaciones, grietas, desgaste anormal, corrosión severa, eslabones estirados o una identificación que ya no permite verificar la capacidad justifican retirar la eslinga de servicio hasta su evaluación.







