Un aparcabicicletas debe dimensionarse por el espacio que ocupan las bicicletas en uso, no sólo por el número de soportes indicado. Manillares, pedales, neumáticos y zona de maniobra pueden convertir una instalación aparentemente suficiente en un conjunto incómodo.
Plazas reales y separación entre bicicletas
Cuenta las bicicletas habituales y deja margen para visitas o crecimiento. Revisa la separación entre posiciones, si el diseño alterna alturas y cuánto espacio necesitan manillares y pedales. También hay que reservar longitud para entrar y salir sin bloquear otras bicicletas.
Interior y exterior requieren materiales y fijaciones adecuados
Un modelo pensado para interior sólo debería instalarse fuera cuando materiales, acabado y fijaciones estén preparados para lluvia, sol y corrosión. Conviene revisar drenaje y contacto con el suelo. Incluso un acabado galvanizado necesita inspección, sobre todo en ambientes agresivos.
Bicicletas eléctricas: peso, neumático y maniobra
Que la rueda encaje no garantiza que el soporte resulte cómodo para una bicicleta eléctrica pesada. Comprueba estabilidad, anchura del neumático y resistencia del soporte y del anclaje. Un acceso a nivel del suelo reduce la necesidad de levantar o inclinar la bicicleta.
Una cara o dos caras cambia el espacio necesario
Los modelos de una cara pueden colocarse junto a una pared y se utilizan desde el frente. Los de doble cara aprovechan ambos lados y aumentan plazas en zonas abiertas, pero exigen pasillos a cada lado. La comparación debe hacerse sobre la superficie total de uso, no sólo sobre la longitud del bastidor.
