En naves, almacenes o talleres altos, una campana LED debe elegirse para la geometría del espacio. Sustituir una luminaria antigua por otra con los mismos vatios o conservar exactamente el mismo número de puntos de luz puede producir una distribución muy distinta.
Potencia y flujo luminoso no son el mismo dato
Los vatios indican consumo eléctrico. Para valorar la luz útil hay que revisar también flujo luminoso, apertura del haz, temperatura de color y condiciones de instalación. Comparar dos campanas sólo por 50, 150 o 200 W no permite saber cuál ilumina mejor un área concreta.
El ángulo del haz depende de la altura
Un haz más estrecho concentra la luz y puede resultar útil desde mayor altura; uno más amplio cubre más superficie, pero cambia la intensidad y el riesgo de deslumbramiento. La separación entre luminarias también modifica el resultado, por lo que la fotometría del modelo es más útil que elegir un ángulo aislado.
Una sustitución debe revisar alimentación y montaje
En referencias con rangos amplios de tensión hay que comprobar la instalación, el tipo de conexión y las condiciones de uso, no sólo que aparezca una cifra compatible. También conviene revisar dimensiones y anclajes.
Montaje y alimentación deben revisarse aparte
Mantener las posiciones antiguas sin comprobar la distribución puede dejar zonas oscuras o excesos de luz.



