Un sistema de arrastre debe evaluarse como un conjunto. No sirve elegir una bola o un soporte con una cifra elevada si el vehículo, el receptor o el acoplador tienen un límite inferior. Lo mismo ocurre con la carga vertical: el valor admisible queda condicionado por el componente más restrictivo.
Medida y capacidad deben coincidir en todo el conjunto
Mide el lado interior del tubo y confirma la clase y capacidad indicadas para el vehículo. Accesorios visualmente parecidos pueden necesitar adaptadores específicos. El pasador debe corresponder en diámetro, longitud y posición, y el conjunto no debe presentar una holgura que el sistema no contemple.
La geometría del soporte determina si el remolque queda nivelado
Con vehículo y remolque en suelo plano y con una carga representativa, compara la altura del receptor con la del acoplador. Esa diferencia orienta la subida o bajada necesaria, teniendo en cuenta el propio soporte y la bola. Un remolque que queda inclinado puede alterar la carga sobre la lanza y su comportamiento.
En soportes ajustables, la bola, los pasadores o las cerraduras pueden formar parte del kit o venderse aparte. Cada pieza debe tener diámetro y capacidad coherentes con el resto. Un bloqueo con llave puede dificultar el robo, pero no aumenta la capacidad mecánica del enganche.
Las plataformas de carga también deben coincidir con la medida del receptor y respetar la carga vertical. Su propio peso se suma al de la mercancía. Comprueba además distancia al escape, luces, matrícula y apertura del portón antes de montar el conjunto.







