Una funda sólo protege correctamente si ajusta al dispositivo y deja libres cámaras, altavoces, botones y conectores. La diagonal de pantalla es una referencia insuficiente porque dos modelos pueden compartir tamaño nominal y tener cuerpos diferentes.
Comprobar modelo, año y recortes
Antes de comprar conviene identificar el nombre completo y la variante del dispositivo y comparar la posición de cámaras, botones y puerto de carga. Si la carcasa queda suelta o fuerza una zona del teléfono, deja de cumplir su función aunque aparentemente encaje.
Carga inalámbrica y accesorios pueden verse afectados
El grosor, materiales metálicos, imanes y la posición de determinados accesorios pueden afectar a la carga inalámbrica. También unos bordes muy gruesos pueden dificultar el acceso a botones o conectores. La compatibilidad debe revisarse para el uso concreto del dispositivo.
Resistente no significa indestructible ni estanco
Las pruebas de caída se realizan bajo condiciones determinadas y una funda no elimina todos los riesgos. Tampoco convierte un teléfono en resistente al agua salvo que se trate de una carcasa diseñada y certificada para ello y se utilice correctamente. Una funda deformada o que ya no sujeta bien el equipo debe sustituirse.
