Para recibir televisión por satélite hay que resolver dos cuestiones: captar una señal con margen suficiente y distribuirla a los receptores necesarios. El diámetro de la antena y el tipo de LNB cumplen funciones distintas y no deben elegirse como si fueran una sola especificación.
El diámetro depende del satélite y de la zona
Una antena de 60, 80 o 100 cm no es mejor de forma universal. El tamaño necesario depende de la cobertura del satélite en la ubicación, de la frecuencia y del margen que se quiera conservar frente a lluvia. Una antena que funciona en condiciones ideales puede perder señal cuando empeora el tiempo si el margen es escaso.
El soporte debe mantener la orientación
Pared, mástil o base deben elegirse según superficie, exposición al viento, diámetro de la antena y acceso para ajustar la orientación. El soporte ha de quedar rígido y correctamente anclado; fijar una parabólica grande a un revestimiento o elemento poco resistente puede comprometer la estabilidad.
Simple, twin, quad y quattro no sirven para lo mismo
Un LNB simple ofrece una salida. Twin y quad proporcionan salidas independientes para varios sintonizadores. Un quattro entrega bandas fijas y está pensado para trabajar con un multiswitch, no como sustituto directo de un quad. El número de receptores y las grabaciones simultáneas determinan qué distribución tiene sentido.
Cuándo merece la pena reutilizar una parabólica
Si reutilizas una antena antigua, comprueba que reflector, brazo, abrazaderas y cableado estén en buen estado; cambiar sólo el LNB no corrige deformaciones, corrosión ni una orientación incorrecta.
