Un expositor funciona bien cuando el formato se adapta al lugar y al material gráfico. Antes de comprar conviene decidir si hace falta una pieza compacta para interior, un fondo de gran tamaño o una estructura para lona, y después comprobar las medidas reales de montaje.
Roll-up, photocall y estructura de lona cumplen funciones distintas
Un roll-up integra la gráfica en una base retráctil y está pensado para montaje rápido. Un photocall crea un fondo amplio y necesita una estructura que mantenga la gráfica extendida. Los soportes para lona pueden ofrecer más libertad de formato, pero requieren tensado y puntos de fijación adecuados.
Mide el espacio con el expositor desplegado
Una estructura de 244 x 244 cm necesita ese espacio visible y además margen para patas, apertura y montaje. En soportes telescópicos también conviene comprobar el rango de ajuste, por ejemplo cuando la referencia trabaja entre 460 y 850 mm. Las medidas de transporte no sustituyen las medidas de uso.
Viento y tránsito pueden desplazar o volcar una estructura ligera. Si el uso es exterior, hay que revisar qué lastres o anclajes admite el sistema y si la gráfica aumenta la superficie expuesta al viento. Un soporte concebido para interior no debe darse por válido fuera sólo porque físicamente pueda colocarse allí.



