La capacidad nominal debe superar la carga real que se pretende manejar, pero la elección también depende de cómo se ancla la grúa, de la altura de elevación y del espacio de giro. Esos límites deben comprobarse en el conjunto completo, no sólo en el brazo de elevación.
Carga, punto de montaje y espacio de giro
La carga debe permanecer dentro del límite indicado y respetar la forma de apoyo, anclaje o distribución prevista. Antes de elegir conviene identificar el punto de montaje y comprobar que existe espacio suficiente para que el brazo y la carga se desplacen sin chocar con el vehículo o la estructura.
Altura y recorrido de elevación
Debe existir recorrido suficiente para levantar la carga desde el suelo y colocarla donde corresponda. Mide la altura útil y la zona de giro antes de escoger el conjunto; una capacidad suficiente no compensa un recorrido que impida completar la maniobra.
Receptor, enganche y límites del vehículo
En una grúa montada sobre enganche hay que verificar el tamaño y la clase del receptor, la capacidad del enganche y los límites del propio vehículo. Una carga suspendida genera esfuerzos distintos a los de un remolque, por lo que deben respetarse los límites específicos del sistema.



