Los kits para puertas correderas y de granero deben dimensionarse para la puerta concreta y para la pared donde se instalarán. El peso es importante, pero también la longitud del riel, el espacio lateral disponible y la geometría de ruedas, topes y guía inferior.
Peso de la puerta y capacidad del kit
Calcula el peso real de la hoja terminada, incluidos tiradores u otros elementos fijados a ella. La capacidad declarada del herraje debe superar esa carga dentro de las condiciones previstas por el fabricante. No compenses un kit insuficiente añadiendo ruedas o tornillos no contemplados en el sistema.
Longitud del riel y recorrido
La puerta necesita suficiente recorrido lateral para liberar completamente el hueco. Mide ancho de la hoja, posición de apertura y obstáculos como interruptores, enchufes, molduras o paredes perpendiculares. La longitud del riel debe corresponder al sistema y al recorrido deseado.
Soporte de la pared
El riel transmite carga a la estructura. Identifica material de la pared y puntos resistentes de fijación. En tabiques ligeros puede ser necesario anclar a montantes o utilizar una solución estructural adecuada. Los separadores del kit también deben salvar rodapiés o molduras si existen.
Ruedas, topes y guía inferior
Las ruedas deben corresponder al perfil del riel y al espesor de la puerta. Los topes limitan el recorrido y la guía inferior evita que la hoja oscile. Comprueba que todas las piezas incluidas sean compatibles entre sí y que la guía pueda fijarse al suelo o pared según el montaje previsto.
Altura y holguras
Mide desde el suelo terminado hasta la posición del riel y considera el diámetro de las ruedas, soportes y separación inferior. Un pequeño error de altura puede impedir que la hoja quede vertical o que pase sobre el suelo sin rozar.
Antes de comprar, anota peso, ancho y espesor de la puerta, longitud libre de pared y tipo de soporte. Con esos datos se puede descartar rápidamente un kit que, aunque soporte el peso, no encaje en el recorrido disponible.
Errores habituales de montaje
Los problemas más frecuentes son colocar el riel sin nivel, fijarlo sobre una base insuficiente o no dejar recorrido para que la hoja abra por completo. También conviene presentar topes y guía inferior antes del apriete final. Una puerta pesada puede desplazarse mal aunque el kit tenga capacidad suficiente si la pared o la alineación no son correctas.







