Para elegir un receptor de satélite conviene separar tres cuestiones: qué estándar de señal admite, cuántos sintonizadores puede utilizar y qué funciones dependen de la red. Recibir canales libres tampoco implica por sí solo disponer de acceso a servicios abonados.
DVB-S y DVB-S2 no son equivalentes
DVB-S2 es una evolución de DVB-S y utiliza modulaciones más eficientes. Un receptor limitado a DVB-S no recibe emisiones DVB-S2. Además del estándar de sintonía hay que comprobar los códecs de vídeo, la resolución admitida y el soporte de actualizaciones.
Número de sintonizadores y conexiones de antena
Para grabar un canal mientras se ve otro suelen ser necesarios varios sintonizadores y señales independientes procedentes de un LNB twin, quad o de un multiswitch. Con un único cable quedan limitadas las combinaciones de banda y polarización disponibles.
Canales libres y servicios abonados
Para servicios de pago hay que revisar el sistema de acceso condicional y las condiciones del proveedor. El receptor, la tarjeta o módulo y el servicio deben estar autorizados y configurados de forma compatible; recibir canales en abierto no demuestra compatibilidad con una plataforma de abonados.
Internet no sustituye la señal de satélite
La conexión de red puede añadir aplicaciones, guías o reproducción IP, pero la recepción satélite sigue necesitando antena y señal cuando ese es el origen del canal. Conviene distinguir qué funciones dependen de Internet, de la parabólica o de una suscripción.