La elección de una remachadora manual depende tanto del remache como del acceso a la unión. Para trabajos ocasionales y remaches pequeños puede interesar una herramienta compacta de una mano; cuando aumenta el diámetro o el esfuerzo, unos brazos largos aportan más palanca, aunque exigen más espacio para moverse.
El acceso condiciona el tipo de herramienta
Cuando sólo puedes trabajar desde una cara de las chapas, el remache ciego permite formar la unión desde ese lado. Aun así, hace falta espacio detrás para que se forme correctamente el cierre. La herramienta debe admitir el diámetro y el material del remache, y el intervalo de agarre debe cubrir el espesor total de las piezas unidas.
Material y espesor cambian el esfuerzo
Aluminio, acero o plástico no deben tratarse como si exigieran lo mismo. La fuerza necesaria varía y el plástico puede deformarse si la presión se concentra. Hay que relacionar material, diámetro del remache y espesor de la unión, utilizando arandelas u otras soluciones sólo cuando estén previstas para ese montaje.
Remache ciego y tuerca remachable no son el mismo sistema
La remachadora de remache ciego tira de un vástago. La destinada a tuercas remachables utiliza un mandril roscado para deformar la tuerca y dejar una rosca útil. Sólo una herramienta diseñada para ambos sistemas puede alternarlos con los mandriles y apoyos correspondientes.







