Una unión remachada mal formada suele indicar que alguna medida o elemento del sistema no corresponde al trabajo. Antes de repetir la operación conviene identificar la causa, porque forzar la herramienta puede dañar el remache, las chapas o el propio mecanismo de tracción.
El intervalo de agarre debe cubrir el espesor real
El remache necesita trabajar dentro de un intervalo de espesor compatible con el conjunto de piezas. Si el espesor queda fuera, el cierre puede formarse mal. El agujero tampoco debe ser excesivo: una holgura mayor de la prevista puede impedir que la unión quede firme aunque el remache tenga el diámetro nominal correcto.
Boquilla y mordazas intervienen en la tracción
La boquilla debe corresponder al remache utilizado. Si el vástago resbala, conviene revisar también el estado y la limpieza de las mordazas que lo sujetan. Tirar de forma indefinida no compensa una boquilla incorrecta, un vástago mal agarrado o un remache fuera de medida.
Una unión defectuosa se rehace con la combinación correcta
Si el remache queda flojo o se forma de manera irregular, la solución no es añadir fuerza sin comprobar medidas. La unión debe retirarse y repetirse con el remache, la boquilla y el espesor adecuados. Para materiales sensibles, como determinados plásticos, también hay que evitar concentrar una presión que deforme la pieza.







