El mantenimiento de una moto reúne trabajos muy distintos: sostenerla, desmontar ruedas, ajustar cadena, cambiar retenes o purgar frenos. La herramienta debe encajar en el componente y permitir trabajar sin desestabilizar la motocicleta.
El caballete se elige por apoyo, anchura y peso
Antes de levantar la moto hay que identificar basculante, diábolos, horquilla y puntos previstos de apoyo. La anchura y los adaptadores deben corresponder al modelo, y el suelo ha de ser firme. Para ciertas operaciones puede ser necesario asegurar también la parte delantera.
Tornillos, filtros y ejes requieren su medida exacta
Las llaves de filtro cambian por diámetro y forma, las de bujía por hexágono y longitud y algunos ejes necesitan vasos o adaptadores grandes. Utilizar la medida correcta y respetar el par evita redondear fijaciones o dañar roscas.
Cadena y frenos no se ajustan a ojo
La holgura de cadena debe medirse en el punto y condición indicados para la moto. Ambos lados deben quedar alineados y el eje apretado con el par previsto. Una cadena demasiado tensa carga rodamientos y suspensión; una demasiado floja puede salirse.
Al purgar frenos se usa el líquido especificado, se protege la pintura y se evita introducir aire. Si hay ABS o el tacto sigue esponjoso, puede ser necesario un procedimiento específico antes de circular.




