Los carros posicionadores permiten desplazar un vehículo dentro de un garaje o taller cuando sus ruedas no pueden orientarse en la dirección deseada. Para moverlo con libertad en cualquier dirección suelen utilizarse cuatro unidades; con dos se puede actuar sobre un eje, pero el otro seguirá condicionando la maniobra.
La carga y el neumático deben caber en cada carro
Antes de elegir un juego, determina cuánto peso recaerá sobre cada rueda y compara esa cifra con la capacidad de cada carro. Algunos productos anuncian la capacidad por unidad, otros por pareja o para el conjunto completo. Si la ficha no aclara el alcance de una cifra, no debe multiplicarse automáticamente por el número de carros.
Comprueba anchura y diámetro admitidos, apertura del mecanismo y dimensiones útiles de la plataforma. Un carro puede tener capacidad suficiente y, aun así, no abrazar correctamente una rueda demasiado ancha o de diámetro fuera de rango.
El suelo y el estado de las ruedas determinan la maniobra
Estos carros funcionan mejor sobre superficies firmes, lisas y niveladas. Juntas profundas, grava, pendientes o residuos pueden bloquear las ruedas pequeñas y multiplicar el esfuerzo. Antes de maniobrar, despeja el recorrido y verifica que todos los rodillos giran libremente.
Revisa periódicamente ruedas, rodamientos y fijaciones. Si aparece holgura, deformación o una rueda bloqueada, el carro debe repararse antes de seguir utilizándolo. No está diseñado para sustituir a los equipos de elevación o apoyo cuando se va a trabajar debajo del vehículo.







