En un protector de pantalla no basta con que aparezca la misma familia de dispositivo. Un iPhone, iPad o iPod puede tener varias generaciones con medidas, aberturas y disposición de controles diferentes, por lo que la referencia exacta debe comprobarse antes de elegir.
Modelo y generación del dispositivo
La compatibilidad debe corresponder al modelo y a la generación concreta. Si una ficha menciona, por ejemplo, iPhone 3G/3GS, iPhone 5 o iPod Nano 4G, esa indicación no debe ampliarse automáticamente a otras versiones con un nombre parecido.
Aberturas, botones y conectores
Además de las dimensiones del frontal, hay que comprobar la posición de botones, conectores y demás aberturas. En fundas o protectores que envuelven el dispositivo también importa el sistema de cierre y el espacio necesario para los accesorios que deban quedar conectados.
Herramientas de instalación y anchura útil
Cuando se utilizan herramientas auxiliares, su medida debe corresponder a la superficie de trabajo. Un rodillo de 10 cm para eliminar burbujas en protectores o láminas OCA aporta una anchura concreta de trabajo; antes de elegirlo conviene comparar esa medida con la pieza y con el espacio disponible durante la instalación.
