Una fuente de alimentación puede tener un conector físicamente idéntico al original y ser eléctricamente incompatible. Antes de conectar un cargador o adaptador, la etiqueta del equipo y la de la fuente deben compararse como un conjunto, no dato por dato de forma aislada.
La tensión debe coincidir; la corriente debe ser suficiente
La tensión indicada para el equipo y la fuente debe ser la adecuada. Una fuente con otra tensión no se vuelve válida porque el conector encaje. La corriente disponible también debe cubrir lo que requiere el equipo y el cableado, pero una cifra mayor por sí sola no corrige una tensión o polaridad incorrectas.
Polaridad y diámetro del conector son críticos
En conectores cilíndricos hay que comprobar diámetro exterior, diámetro interior y polaridad del contacto central. Dos clavijas visualmente parecidas pueden tener medidas o polaridades diferentes. En cargadores universales, si existen varios terminales opcionales, hay que seleccionar el que corresponde al portátil; no debe darse por hecho que todas las puntas sirven para todos los equipos.
La potencia en vatios ayuda a comparar fuentes dentro de una misma función, pero debe leerse junto con tensión y corriente. En equipos que trabajan durante periodos prolongados también importa que la fuente esté prevista para ese régimen y que las conexiones y protecciones sean adecuadas.







